En esta mañana dominical quiero hacerte llegar de nuevo mi saludo con el mismo cariño e ilusión de siempre, que tu día esté lleno de las bendiciones de Dios, que no falte la paz en tu corazón, que resplandezca la generosidad y el amor en tu corazón, que tus pasos en medio de la vida suenen a canciones de alegría, que no te perturban las sombras que siempre podrán aparecer, que tus deseos de algo más y mejor que te hagan superarte a ti mismo enderezando aquellos renglones que en algún momento puedan parecer desordenados, que la pasión de tu vida sea hacer el bien despertando sonrisas de esperanza a tu paso en medio de lo que te rodean, que vayamos dejando un reguero de semillas de bondad en los caminos de la vida que haga florecer la felicidad para todos, que tu presencia y cercanía sea consuelo para aquellos que van llorando en el camino, que tu compartir generoso sea un faro de luz que llene de vida un mundo tantas veces oscuro, que el amor que vas desprendiendo sea un canto de bendición y acción de gracias a Dios siempre presente en nuestra vida. Buenos días. © carher
domingo, 8 de febrero de 2026
sábado, 7 de febrero de 2026
tiempo para ti
Despertamos y ya andamos a la carrera, preocupados por tantas cosas que hacer, queriendo responder con equidad a cuantos problemas nos van surgiendo, atentos siempre a los imprevistos y a lo que nos pudiera producir algún tipo de presión sobre nosotros, sintiendo el agobio quizás de que no podemos estar en todo y llegar a todas partes; al final no sabemos disfrutar de la vida ni de lo que hacemos, por eso es necesario detenerse en esa loca carrera, tomar tiempo para tí mismo, para tu descanso, para cuidar de tu persona, para llenarnos de esa paz interior que necesitamos, para dejar a un lado esos agobios, prisas y carreras, para saber crecer por dentro, para ir rumiando una y otra vez lo que hacemos o decimos, para afinar nuestro espíritu y nuestra sensibilidad, para pensar y repensar cuanto hemos hecho o dicho y descubrir la sabiduría latente en nuestra vida; necesitas tiempo para ti, para que puedas darte mejor a los demás; sepamos encontrar esos momentos de silencio, de reflexión, de búsqueda interior, de profundización en nuestra vida, así nos realizaremos mejor, seremos más nosotros mismos, encontraremos la felicidad del corazón. Buenos días. © carher
viernes, 6 de febrero de 2026
frente a la fluctuaciones de la vida una honda espiritualidad
Tan pronto despertamos ya estamos queriendo saber si el día ha amanecido luminoso y brillante, tratamos de ver por los resquicios de nuestra ventana si el sol ya está brillando en el horizonte y enviándonos sus rayos de luz, es una forma de levantarnos animados y con entusiasmo, querer emprender las tareas de cada día, pero hay ocasiones en que las nubes cubren los rayos del sol y más que luminosidad parece que nos anuncian tormentas y no me refiero solo climatológico como en estos días en muchos lugares se está viviendo, son los vaivenes de la vida no siempre fácil que muchas veces se nos vuelve tormentosa, momentos difíciles, turbulencias por los problemas, desencuentros con quienes nos rodean, tentación a la desgana y a la rutina, pesadez en nuestros pasos para afrontar los necesarios momentos de superación y crecimiento, experiencias negativas del pasado que entorpecen ahora nuestros pasos, vanidad con que queremos vivir la vida que nos hace estar muchas veces queriendo contentar a todos, fluctuaciones que sentimos en la vida que nos hacen perder en ocasiones el rumbo y el sentido de nuestro caminar, por eso para no andar como veletas llevadas por el viento necesitamos cimentar y anclar bien nuestra vida, para darle esa necesaria estabilidad y no perder nuestro norte, para no olvidar las metas que nos hemos propuesto en la vida; necesaria una espiritualidad honda para que no nos dejemos arrastrar por las rodaderas del materialismo, nos sentiremos seguros y orientados, superaremos los malos momentos, no nos dejaremos deprimir por la adversidad, sabremos ir siempre con un corazón lleno de alegría expresada en la serenidad y placidez de nuestro rostro y nuestra presencia; Dios enriquece siempre nuestra vida con la fuerza del Espíritu que es nuestra fortaleza y sabiduría. Buenos días. © carher
jueves, 5 de febrero de 2026
el reto de cada día ser tú mismo
Despertar cada mañana es algo así como un reto que nos proponemos a nosotros mismos; desde que abrimos los ojos a la luz de un nuevo día no solo estamos pensando cuántas cosas tenemos que hacer sino que algunas veces nos entra el gusanillo de mirar a donde otros han llegado y a nosotros nos parece imposible, cosa que se puede convertir en una envidia que nos predispone a luchar no quizás por superarnos a nosotros mismos sino a esos que nos parece que están sobre pedestales; mejor sería que los logros de los demás sean para nosotros estimulantes para más que nada ser nosotros mismos, no tenemos que ser una copia mimética de nadie, ni estar buscando parecernos a uno u a otro, hemos de tener nuestra personalidad y ser capaces de desarrollar nuestras posibilidades, nuestros valores, todo lo que nosotros podemos llegar a ser, que es un camino de superación de nosotros mismos sacando a flote cualidades, despertando nuestras propias iniciativas, desarrollando nuestra creatividad, buscando aquello que llevamos en nuestro interior y que manifiesta nuestra identidad; no es una lucha contra nadie sino una lucha que hemos de mantener dentro de nosotros mismos superando miedos y cobardías, enderezando a las torpezas que vamos cometiendo en la vida, creciendo en virtud interior y elevando nuestro espíritu; Dios nos ha creado diferentes regalándonos con sus diferentes dones para que conjuntemos las distintas riquezas de cada uno y entre todos podamos hacer un mundo más bello y donde todos seamos más felices. Hermoso reto de cada día. Buenos días. © carher
miércoles, 4 de febrero de 2026
caravana de alegría y de esperanza
Habremos cerrado ya las horas de los sueños, atrás quedan las sombras de la noche y otras oscuridades que algunas veces nos envuelven, ya los rayos del sol iluminan un nuevo día que queremos resplandeciente de luz y de color, comienza la caravana de la vida en la que queremos poner la sintonía de nuestra alegría y esperanza, llega el momento de comenzar a hacer ese recorrido donde iremos desarrollando lo mejor de nosotros mismos, desempeñaremos tareas y responsabilidades, nos hacemos planes y nos trazamos metas, hacemos fructífero nuestro trabajo realizado con ainco y responsabilidad, y vienen también los momentos de los encuentros donde tenemos que saber ir con buenas sensaciones y liberados de prejuicios, muy unidos a los que están cercanos pero también sintiéndonos en comunión con los que están más lejos porque para la amistad no hay distancias y no podemos poner barreras, quitemos los filtros de las prevenciones o de los recuerdos de las malas experiencias, apreciemos la riqueza humana y espiritual que siempre podemos encontrar en el otro, abiertos a dejarnos sorprender por los detalles de cercanía y amistad que nos pueden ofrecer, valorando a cada uno por lo que es en sí mismo como persona y ser humano, queriendo siempre aprender y sentirnos estimulados por la sabiduría que podemos encontrar en los demás, ofreciendo una mirada limpia y una sonrisa amplia expresión de cómo los llevamos en el corazón; son detalles que nos hacen crecer y madurar como personas y que al conjuntar nuestros sentimientos nos llevan a hacernos mutuamente felices. Buenos días. © carher
martes, 3 de febrero de 2026
hagamos latir al unísono el corazón con los que están al otro lado
La nueva luz del amanecer se introduce por el resquicio de nuestras ventanas invitándonos a levantarnos y abrirlas para que nos llene la luz del sol; una ventana o una puerta abierta es algo más que entre un rayo de luz o el calor del sol, es una oportunidad para salir o para dejar entrar, no para quedarnos pasivamente contemplando un paisaje aunque también hemos de saber dejarnos admirar por su belleza, es como una invitación a ponernos en camino y aunque cada uno tiene que hacer su personal esfuerzo es una invitación al encuentro, no de cualquier manera, no desde una distancia fría, sí haciendo resonar al unísono las cuerdas de nuestros corazones; caminamos habitualmente revueltos en la vida tropezándonos los unos con los otros, pero quizás muchas veces no hemos sabido escuchar el latido del corazón del que va a nuestro lado; pongámonos a hacer camino que es crear nuevos lazos, abrir antenas de sintonía y de comunicación, captar sentimientos y expresar los nuestros, dar oportunidad a que fluyan las confidencias y compartir sueños, apoyarnos en las dificultades ofreciendo nuestro hombro para el descanso y nuestro brazo para la fortaleza en el caminar, respetando los silencios y valorando los buenos deseos, recordando las historias pasadas y poniendo cimientos de amistad y lealtad para un camino hacia un futuro mejor; pongámonos en camino para un nuevo día aportando la luz y el calor de nuestra humanidad. Buenos días. © carher
lunes, 2 de febrero de 2026
leer en los gestos sencillos la grandeza del alma
Despierta, el despertador se ha encargado de hacer sonar la alarma, pero de nuevo quedamos en silencio, el silencio del amanecer, con el rumor aún lejano de la vida que comienza a vibrar, es hermoso ese silencio con esos sonidos lejanos, es como un arrullo pero no ya para dormir de nuevo sino para comenzar a rumiar lo que va a ser el nuevo día, no es necesario que haya cosas extraordinarias, sucederán cuando tengan que suceder, pero démosle valor a esos pequeños detalles que van como empedrando nuestro camino, cada gesto tiene su valor, cada detalle que recibimos de los demás es un encanto para el corazón, son pequeñas cosas que hay un peligro de que en ocasiones nos pasen desapercibidas, pero estemos atentos a esa mirada, a esa sonrisa, a esa palabra amable, a ese gesto de ánimo, a esos ojos que nos invitan a mirar más allá, en esas pequeñas cosas podemos descubrir la grandeza del alma de quien así se relaciona con nosotros, pequeñas cosas que nos manifiestan el aprecio que nos tienen, pequeños detalles que son frutos de una sabiduría interior, riqueza de amor, alegría del alma, entusiasmo y fortaleza para nuestro camino, aliciente que nos hace aspirar a más, fortaleza para no decaer en los tropiezos y podernos levantar con renovada vitalidad, cosas que se hacen en silencio pero que nos gritan al corazón, música en el alma que nos hace cantar la canción de la vida. Buenos días. © carher
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