Como niños que se despiertan ansiosos por continuar con la alegría de sus juegos el sol de la mañana quiere poner el colorido de la ilusión en nosotros para disfrutar también del júbilo de despertar a un nuevo día de vida; que ninguna sombra enturbie esa alegría de la vida, que sepamos sobreponernos y levantar vuelo por encima de esas preocupaciones y agobios que nos pudieran aparecer, sepamos mantener nuestra sonrisa a pesar de que algunas veces nos duela el corazón por cosas que suceden y nos pueden afectar, disfrutemos de lo bueno de la vida, de la belleza de la naturaleza que nos envuelve de colorido como ese sol del amanecer que dibuja en nuestro cielo un hermoso espectáculo de color, disfrutemos del encuentro con aquellos a los que amamos, con los amigos que nos aprecian, con los compañeros de trabajo que luchan a nuestro lado cada uno en su responsabilidad, con todos aquellos con los que nos vamos encontrando para entonar juntos esa alegría canción de la vida, vivamos con alegría cada minuto de nuestro día y que nada reste nuestro entusiasmo. Buenos días. © carher
Al despertar cada mañana pensamos en qué vestido nos vamos a poner y que sea acorde con el día que vamos a vivir, te invito a que abandones a un lado las vestiduras que nos dan tristeza con la que sentimos la tentación de apagar con pesimismo la claridad de nuestro día, vamos a tejernos con hilos de esperanza y de ilusión esa nueva vestidura que nos vamos a poner, que la urdimbre que conforma el juego de nuestra tela sea la del amor, que nuestras vestiduras estén siempre relucientes de amor y de esperanza y así podremos tejer un nuevo día resplandeciente de luz y de color, esa vestidura tan llena de colorido ha de ser la que nos hemos de poner para saltar por encima de todos los obstáculos que nos impedirían salir de esos lugares lúgubres para llegar a vivir momentos llenos de felicidad, vestirnos con colorido nos hace mirar con un nuevo brillo los contrastes de la vida, por eso hemos de saturar los colores que reflejan amor y esperanza para admirar el variado y brillante colorido que nos ofrece la vida, la luz que se desprende a través de nuestra mirada desde nuestro corazón lleno de entusiasmo dará un toque de más alegría y esperanza a lo que hacemos en la vida aunque nos sea costoso, pongamos ese bello colorido a la vida y todo lo veremos resplandeciente a nuestro alrededor. Buenos días. © carher
Cada día es un paso más que damos en la vida, un paso que ha de ser como un escalón en una ascensión, no vale quedarnos en la misma altura cuando podemos dar un paso más en esa ascensión, y no es que yo quiera hacer el dificultoso nuestro recorrido por la vida sino que ha de ser el deseo de superación que cada día ha de arder en nuestro corazón; quedarnos siempre en el mismo nivel puede sonar a ramplonería, no saber superar nuestros niveles porque nos quedamos en la rutina de siempre; la vida siempre ha de ser crecimiento, superación, búsqueda de mejores metas, dejando atrás superficialidades para darle una mayor profundidad el sentido de nuestra vida; por eso nos ha de valer aquel lema que alguna vez hemos escuchado de hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy, eso nos aleja de rutinas y nos pone siempre en camino de crecimiento, eso es no contentarnos con lo ya conseguido sino siempre buscar un más allá, un más alto, un más lejos; no podemos ir por la vida ni de cansados ni de derrotados, requiere esfuerzos, voluntad decidida, energía interior; de los timoratos solo se dirá que tuvieron miedo y fueron cobardes, avancemos así por la vida, contagiemos de ese entusiasmo a los que están a nuestro lado, es la ilusión con que muchos en su lucha han llegado hasta aquí y es la nueva meta que nos ponemos abriéndonos a más amplios horizontes, lograremos un mundo renovado y mejor; si así lo hacemos de nosotros se dirá que fuimos valientes para abrir nuevos caminos. Buenos días. © carher
Con corazón agradecido despertamos un día más queriendo en primer lugar bendecir a Dios de quien procede a todo don por la vida que recibimos, agradecidos por tantas muestras de amor que rodean nuestra vida, por la familia en la que nacimos y hemos crecido, a la que debemos cuantos somos, con quienes hoy directamente compartimos nuestra existencia, con un especial recuerdo en este día para la madre a la que amamos y celebramos no solo un día en el año sino que siempre la llevamos en el corazón aunque ya la tengamos en el cielo; pero queremos ser agradecidos para tantas buenas personas que nos rodean, que comparten con nosotros un buenos días, una animada conversación, o tantas muestras de cariño en tantos detalles de amistad que nos regalan en múltiples servicios de la vida; sepamos ser agradecidos por los amigos que hacen camino junto a nosotros llevándonos en su corazón como nosotros los llevamos a ellos y que son siempre un punto de apoyo y un estímulo en cualquier circunstancia de nuestra vida; demos gracias por ese mundo que nos rodea, por ese trabajo que cada día podemos realizar, por los momentos de alegría y felicidad y también por nuestra capacidad y nuestra fortaleza interior para poder superarnos en los momentos difíciles, por esa sociedad de la que participamos con el compromiso también de poner todos los granos de arena de nuestros valores y capacidades para hacerla mejor; quiero hacer con este saludo una invitación a hacer que cada día esté rebosante de bendiciones y de gratitud por la riqueza del amor que hace más bella nuestra vida. Buenos días. © carher
Tras el buen descanso de la noche nos despertamos a un nuevo día con muchas ganas de vivir, no nos pueden faltar los entusiasmos por la vida, esas ganas de hacer florecer nuestro mundo poniendo ilusión en los corazones de los que nos rodean; algunos parecen ir cansados por la vida por la falta de ilusión en lo que hacen, otros van llenos de pesimismo porque les parece oscuro todo lo que contemplan, es cierto que no todo es bueno ni nos gusta de lo que sucede a nuestro alrededor, descubrimos demasiadas malicias, turbias ambiciones, excesivas envidias y muchas violencias de gestos y palabras, pero tras esa tenebrosa cortina podemos descubrir rayos de luz en la bondad de muchas personas, en la rectitud de sus vidas, en su compromiso por lo bueno, en los valores de sus principios, en la responsabilidad de su vida; sintamos el aliento y el estímulo de los que hacen el bien, convirtámonos en sembradores de esperanza, sigamos dejando a nuestro paso el perfume de la bondad y generosidad de nuestro corazón, desarrollemos esos buenos valores que ponen principios en nuestra vida; no nos olvidemos que nuestra tarea es seguir sembrando muchas cosas buenas para hacer florecer la vida, el amor, la paz, la esperanza; no nos cansemos de nuestra tarea y sigamos haciendo esa buena siembra. Buenos días. © carher
Estamos iniciando un nuevo día que al mismo tiempo es el comienzo de un nuevo mes, con buen ánimo queremos comenzar a dar estos primeros pasos del día siempre con el deseo que sea un día venturoso y lleno de paz, que las cosas marchen bien y que seamos capaces de poner todo nuestro esfuerzo por lograr esas metas de tener un día lleno de felicidad; no nos podemos sin embargo desalentar porque algunas veces el camino se haga una cuesta pendiente y la ascensión de la vida no nos resulte tan fácil, o porque tropezamos con piedras que se atraviesan en nuestro camino, en los problemas que nos van apareciendo, en los contratiempos que podamos tener con los que nos rodean, o en la propia debilidad que sentimos en nosotros mismos donde en ocasiones parece que nos encontramos sin fuerzas; no perdamos la serenidad y el buen ánimo, mantengámonos con firmeza en el deseo de alcanzar nuestras metas, no dejemos que el agobio nos envuelva, sino que sepamos hacer un discernimiento para poner un orden de prioridades en aquello que hemos de ir realizando, no nos falta esa fuerza interior para emprender y llevar a término el camino de cada día, sintamos también el ánimo de los que nos acompañan en ese camino, familiares y amigos que con su presencia a nuestro lado son un estímulo para nuestro esfuerzo, sepamos contar también con la fuerza que nos viene de lo alto porque Dios siempre se hace presente acompañándonos en nuestro camino, que no nos falte bondad que se exprese en mil pequeños detalles con los que nos rodean, en generosidad para saber compartir lo que somos con los demás, así haremos un día muy bello tal como deseamos desde nuestro despertar. Buenos días. © carher
Si al abrir los ojos al despertar te encontraras con un bonito regalo envuelto en rico colorido junto a tu almohada, seguramente te sentirías sorprendido y te estarías preguntando quién llegó junto a tu cama sin que lo sintieras para dejarte tal regalo; la sorpresa te empujaría rápido para ver su contenido pero mientras lo vas abriendo pudieran ir surgiendo muchas expectativas dentro de ti ante tal regalo, ¿será algo valioso que valga la pena y que quizás me pueda servir de ayuda en los agobios de cada día? En el materialismo con que estamos viviendo la vida pensamos en ganancias que me resuelvan los problemas, el tamaño mayor o menor del paquete me está haciendo pensar en mil cosas que podrían solucionarme muchas carencias, ¿cuáles serían las expectativas que se despertarían dentro de mí? Pero quizás no sea algo palpable con las manos ni que guarde en mi bolsillo con el tintineo de unas monedas ¿qué podríamos pensar? El regalo de la vida que Dios te hace cada mañana es algo mucho más hermoso que esas materialidades en las que tan fácilmente pensamos, pero depende también del sentido que le des a tu vida, de lo que tú como regalo de ti mismo puedas ofrecer a los que te rodean; es la maravilla de una vida enriquecida con nuestro amor y con las perlas preciosas de esos valores hermosos por los que queremos luchar, es lo hermoso que tú puedes construir desarrollando todas tus capacidades y valores endulzando tu vida de amor para que sintiéndonos más hermanos seamos más felices con ese regalo de la vida; aunque no sea junto a una almohada ni sobre un cojín no te olvides que con tus buenas actitudes puedes y tienes que ser también un regalo para los que te rodean. Buenos días. © carher