martes, 17 de marzo de 2026

¿No hay quien me eche una mano?

Comenzamos una nueva carrera cada día y queriendo siempre darle aires de novedad como si fuera la única no es tarea fácil; primero porque aunque tratemos de darle la mayor variedad con nuestras iniciativas, la repetición de cosas semejantes nos puede hacer caer por la pendiente de las rutinas donde ya no seamos capaces de sorprendernos y entonces ya no es tarea fácil el disfrutar de cada momento como si fuera único; pero traspasando esos umbrales del desánimo el esfuerzo que ponemos para superarnos le podrá dar ese colorido de novedad a lo que vamos haciendo; así haremos que muchas cosas vayan teniendo ese sabor de novedad; hay que mantener esa llama encendida, no nos podemos acobardar por las dificultades, no nos valen los lloriqueos de que nada podemos hacer o de que nadie nos echa una mano, aunque nos veamos solos tenemos que buscar esa fuerza interior que nos haga saborear lo mejor de la vida, quitemos angustias que nos encierran, abramos las ventanas del espíritu para que corra ese aire fresco que todo lo vaya renovando, no nos encerremos en nuestra soledades ni pongamos abismos que cada día harán crecer la distancia entre unos y otros, mantengamos encendida con toda su viveza esa llama de la amistad que alimenta el cariño de los que nos aprecian, de nada nos valen los lloriqueos que lo que hacen es llenarnos de amarguras, sepamos disfrutar de cada momento a pesar del esfuerzo que tengamos que realizar, es la hondura y la madurez que le damos a nuestra vida y que al final hará que nos sintamos felices en lo que hacemos aunque sea costoso. Buenos días. © carher 

No hay comentarios: