miércoles, 24 de junio de 2026
frente a un desierto de arenales hagamos un florido jardín
Un buen propósito cada mañana al despertar es tratar de hacer florecer un jardín en ese día que comenzamos a vivir, la fragancia de un jardín nos hará sentir la belleza de la vida, es nuestra tarea ponerle color a la vida que nos rodea, hacer resurgir de nuevo la vitalidad a nuestro alrededor, porque muchas veces en la vida nos parece ir atravesando un desierto de arenales por la indiferencia de tantos que caminan a nuestro lado como unos desconocidos que ni siquiera nos permitimos un saludo o un hola, esos vientos fuertes de acritud y violencia que observamos en tantos, esa insolidaridad que discrimina y hace diferencias, esos prejuicios que crean abismos y marcan distancias, no podemos permitir que nuestro mundo se haga tan insensible, tenemos que ir haciendo florecer nuevos valores y actitudes, hemos de ir sembrando una nueva esperanza que despierte ilusión en los corazones, con nuestra sonrisa y con nuestros gestos llenos de delicadeza y ternura hemos de ayudar a que los corazones de nuevo se encuentren, con nuestro entusiasmo por la vida hemos de sembrar nuevas inquietudes, hagamos con nuestra cercanía y nuestra mano tendida que comiencen a tener un nuevo colorido nuestras mutuas relaciones, estaremos haciendo que comience a florecer de nuevo el jardín de la vida que vamos juntos atravesando e iremos encontrando una auténtica felicidad. Buenos días. © carher
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